El controvertido Sodalitium y un nuevo testimonio en el Perú después de la denuncia de Jason Day

marzo 15th, 2014 |  Publicado enNoticias

Hoy, sábado 15 de marzo, publique una nota en “La república“ sobre la controvertida agrupación católica Sodalitium y un nuevo testimonio en el Perú, después de la denuncia de Jason Day. A continuación, la nota, luego la columna de Jason Day y varios links históricos sobre los primeros denunciantes al Sodalitium.

Un ex discípulo del Sodalicio de Vida Cristiana se refiere a otro caso de pederastía. A propósito de estas voces, ¿qué es el Sodalitium y cómo surgió en el Perú hace más de cuatro décadas?

Paola Ugaz

Las revelaciones inesperadas en torno al Sodalitium Christianae Vitae (Sodalicio de Vida Cristiana), movimiento católico de raíces peruanas, continúan hasta la fecha. En febrero pasado, el actor Jason Day denunció en su columna “Esto sí es guerra”, publicada en este diario, que a los nueve años vivió un encuentro peligroso con un sodálite cuando se preparaba para la primera comunión.

A la víctima, como ha sido público y notorio, le llovió duro y parejo desde el Sodalitium y su brazo digital ACI Prensa.  Sin embargo, pasados los días, dicha comunidad reveló que el sacerdote al que aludió Day sería Luis Ferroggiaro y que la Iglesia de la Reconciliación en Camacho existía.

A raíz de esta publicación de Jason Day, un ex sodálite hizo llegar una denuncia sobre lo que vivió hace cuarenta años, y se solidarizó con la andanada que sufrió Day.

Palabra de ex discípulo

A continuación, publicamos el testimonio de un ex discípulo del Sodalitium Christianae Vitae (SCV) –cuyo nombre por ahora se mantendrá en reserva– que, animado por la exhortación de Jason Day, ha esbozado unas líneas sobre su experiencia:

¿Dónde y cómo hago mi denuncia contra un poderoso pederasta? No, no voy a entrar en detalles ahora. Más bien quiero escuchar las recomendaciones de aquellos que tachan a Jason Day de mentiroso.

Le preguntan a gritos: “Pero ¿por qué no remaste hacia la isla?”. Sucede que no hay isla. Somos náufragos. No hay calma. Lo mejor que podemos hacer es chapalear en medio de la tormenta, para no hundirnos.

“¿Por qué no lo denunciaste entonces?”. Éramos muy chicos para entender el daño… Antes de asaltarte físicamente y hundirte el aguijón envenenado ya tu mente está dominada por una telaraña tejida fina y perversamente por él. Me convertiste en una marioneta.

“¿Por qué lo cuentas ahora? ¿Porque te conviene?”. Porque solo ahora puedo. Si leyeran estas líneas escritas con pluma, verían unas trémulas letras… Me has dejado quebrado por el recuerdo.

Y miren, ya soy adulto. ¿40 años pasaron? Permítanme la duda. No lo tengo escrito en mi diario, no lo tengo claro, no lo filmé ni grabé… es mi voz dañada la que pregunta. En lugar de iluminarme, me atrofiaste.

“¿Alguien más lo sabe?”. Pocos. Pensé que me curaría, que crecería, que lo enfrentaría. Pero, afuera, él creció más que yo. Él tiene un ejército de fantoches, algunos con buenas intenciones, que se abalanzan como hienas hambrientas sobre el corazón abierto de quien consigue abrir su corazón.

“Jason Night”. ¿Qué se puede esperar de una mujer que descalifica tan neciamente un relato tan grave? Para romper el silencio, señora, es necesaria la valentía de un luchador: más apropiado es Jason Knight. Me transformarías en un soldado de Cristo, para comandarme a antojo. Y, por favor, no intente lanzarse sobre mí… Soy yo quien solicita que me indiquen, claramente, a qué institución debo recurrir y contar mi historia, para que sea oída, evaluada y, eventualmente, que él (que bien sabe quién es), sea llevado a la justicia de este mundo.

Y sí, es un pedido anónimo, o quizás una demanda colectiva de víctimas silenciosas esperando que gente de bien detalle explícita y públicamente, cuál es el trámite correcto y por cuánto tiempo debemos esperar. ¿Arzobispo?

Quizás así yo y tú (que bien podrías estar leyendo esto) podamos, al fin, escuchar algo más justo que ruegos de silencio y olvido (“al fin y al cabo, él ha hecho tanto bien a la Iglesia…”, murmuran cómplices).

Aguardo, aún en silencio. Pero, escucha, no por mucho tiempo más. Y sus secuaces (que bien saben quiénes son) podrían susurrarle estas líneas al oído.

¿QUÉ ES EL SODALICIO?

El actor Jason Day ha puesto al Sodalitium en boca de todos, pero ¿cuándo y cómo surgió esta agrupación? A fines de 1971, un 8 de diciembre, fue fundada por Luis Fernando Figari, Sergio Tapia y el sacerdote marianista Gerald Haby.

De acuerdo a Figari, el SCV surgió para pelear contra el materialismo marxista que ingresó con el caballo de Troya de la “Teología de la Liberación” de Gustavo Gutiérrez a la Iglesia Católica y, de esa manera, batallar por la verdad por más “incómoda que esta sea”.

“La fe está siendo atacada”,  era una de las arengas de Figari para motivar a la primera generación de conversos sodálites, que se regían por el lema “mitad monje, mitad soldado”,  y a la que se le exigía ser radicales y obviar la media voz a la hora de defender a la Iglesia Católica ante los “infieles”.

La primera clarinada

Hasta el inicio del 2000, al movimiento no dejaban de llegar numerosos seguidores acompañados, por supuesto, de la recaudación de fondos entre las familias más ricas de Lima y Arequipa, lugares donde dirigen varios colegios y universidades, además de poseer un sinnúmero de propiedades.

En noviembre del 2000, el ex sodálite José Enrique Escardó es el primero en dar la clarinada de alerta sobre cómo reclutaban a jóvenes de los colegios más lujosos de Lima para que se conviertan en sodálites y luego vivan en comunidades, donde se les sometía a muchas técnicas de tortura psicológica y castigos físicos, si es que incumplían con los mandatos de sus superiores.

En noviembre de 2001, en el programa “Entrelíneas”, que conducía la periodista Cecilia Valenzuela, se denunció que se separó de sus familiares a los hijos de Eduardo Alt en Lima. En aquella ocasión, el psicoanalista Jorge Bruce señaló proféticamente: “Tengo serias sospechas de que detrás de toda esa fachada de puritanismo, de represión sexual, hay otras cosas… es una hipótesis, como prácticas de sujeción homosexual, estoy completamente seguro… No me consta, pero no me sorprendería para nada, porque creo que va con todo el paquete”.  

Luego, en el 2002, el periodista Pedro Salinas publicó el libro de ficción Mateo Diez, donde se explaya sobre las prácticas terribles para reclutar sodálites entre familias de padres separados y con problemas con sus padres (¿qué adolescente no los tiene?), y castigos físicos que buscaban doblegar la voluntad y cercenar la autoestima y el libre albedrío de los jóvenes.

La resistencia en el caso Doig

En el 2010, una de las personas del movimiento descubrió la doble vida del sodálite Germán Doig, quien falleció en el 2001 y era el número dos de dicha organización. Se topó con que había abusado sexualmente de más de un joven sodálite.

No obstante, encontró resistencia en la cúpula del Sodalitium, pues no quería comunicar la verdad, sino apenas una parte: se iba a decir únicamente que el proceso de beatificación de Doig no iba a continuar porque “no alcanzó a tener las virtudes heroicas”. Así es que buscó al periodista Pedro Salinas para contar este hecho.

Dicha revelación habría sido la razón por la que Figari renunció al Sodalitium como superior general a fines del 2010.

Cuando Salinas renunció al Sodalitium, Figari le dijo: “Estás traicionando al Plan de Dios… Te vas a condenar en la hoguera eterna. Y escúchame bien: hagas lo que hagas, serás infeliz. No esperes mi bendición”.

El libro de Salinas (en el que participó como asistente de investigación) sobre la historia del Sodalitium será publicado por Planeta en el transcurso de este año.

Foto de Javier Zapata

 

Columna de Jason Day: 

Foto de Javier Zapata

No es venganza, es justicia

No conozco toda tu historia, no te conozco a ti, pero te creo cuando dices que ese tipo te arruinó. Te creo.

Gracias por tus palabras de solidaridad y de aliento, gracias por tu empatía y afecto. Como me escribiste desde el anonimato, uso este espacio para responderte, así me aseguro de que mis palabras lleguen a ti:

Tú no merecías ese daño, no merecías que un hombre de tu confianza te quiebre. No existía ningún motivo para que fueras víctima de ese abuso. Sé que vives cada día con la esperanza de que ese recuerdo asqueroso desaparezca de tu mente, que su olor se vaya por fin, que su peso, en tu memoria, no lo sientas más contra el tuyo.

No tienes la culpa: ni de que te ocurriera a ti ni de que él fuera quien es, ni de no poder encontrar la manera de romper el silencio en el que vives. No tienes la culpa. Él lo diseñó todo para que sucediera así: sabía cómo arrinconarte, seducirte, obligarte. Sabía que guardarías la vergüenza y el daño en silencio sepulcral. Sabía que aun si escapabas, no podrías decir la verdad. Después de todo, ¿quién te creería?

Entre líneas, también leo en ti a un guerrero: Te leo fuerte y firme, te leo hambriento de justicia, de devolverle a él lo que es suyo: la culpa, la mierda, el daño.

El silencio es una condena, pero la puedes romper. Lo que viene después son unos días de ataque, insulto y humillación, solo unos cuantos días. ¿Qué son esos pocos días frente a la vida que has conseguido reconstruir, lejos de tu país, escapando de tu pasado, arrastrando ese dolor? Al final, la verdad se abrirá paso y respirarás en libertad, vivirás en libertad.

Que haya justicia, por ti y por los otros, que haya justicia al fin. Que él cumpla una condena. Así sea su nombre convertido en desgracia en los libros de historia.

Sé fuerte, mantente firme, estoy contigo y contigo están también los que guardan una historia de dolor que los avergüenza, historias de injusticia que pronto romperán el silencio. Porque no es venganza, es justicia.

Otros artículos y links de intéres:

Reportaje de María Luisa Martínez de la cadena estadounidense “Univisión“ sobre #Sodalitium (Hablan Pedro Salinas y JD)

En “Caretas“, La encrucijada de Jason. Por Carlos Cabanillas

Preguntas para Sodalites. Por Jose Godoy

En el blog de Utero (I): Las secretas investigaciones de los abusos del Sodalicio

En el blog de Utero (II): Yo le di la primera comunión a JD y otros manotazos de ahogado del Sodalicio

Sodalicie, los deslindes que no llegan. Por José Godoy

Noticia de JD en DPA

En noticias sodalites: “Yo le di la primera comunión a Jason Day“

En “Diario 16“, febrero del 2011

En “Caretas“. Por Teresina Muñoz Najar 

Blog “Las líneas torcidas“ de Martin Scheuch

Primer reportaje sobre el Sodalitium realizado por Diego Fernández Stoll (Entrelíneas, noviembre 2001) 

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